Samsung innova en Silicon Valley

El fabricante surcoreano echa raíces en el mayor polo mundial de desarrollo tecnológico para acelerar en su estrategia de innovación en ámbitos como la inteligencia artificial, el coche conectado o la salud.

¿Cuál será el próximo negocio de 15.000 o 20.000 millones de dólares de Samsung? El fabricante surcoreano, líder mundial de smartphones, televisores y chips, es consciente de que su papel en el futuro de la industria tecnológica depende de la innovación que sea capaz de construir hoy. «Tras la revolución del PC, de Internet y del móvil, estamos ante una cuarta ola de innovación, una auténtica tormenta perfecta», explica Francis Ho, vicepresidente de Samsung Strategy and Innovation Center (SSIC), un centro que la abrió en 2013 en Palo Alto (California), con el objetivo de abrir las puertas de la compañía a un gran polo de innovación como es Silicon Valley.

En un mundo hiperconectado, dominado por la explosión de los datos, la inteligencia artificial y el final de la ley de Moore, Samsung explora negocios de futuro en ámbitos como el Internet de las Cosas, la salud digital, la realidad virtual y aumentada, la casa inteligente, el coche conectado y el machine learning.

Samsung destina a I+D 13.470 millones de dólares, la mayor cantidad entre las tecnológicas.

Para ello, combina la investigación propia con la innovación abierta. La multinacional coreana, con una facturación de 194.000 millones de dólares, es un gigante en I+D, partida a la que dedicó 13.470 millones de dólares en 2016. De hecho, es la segunda empresa del mundo en términos de gasto en I+D, tan sólo por detrás de Volkswagen. El grupo, también segundo en el ránking de patentes registradas en 2016, tiene 63.000 ingenieros trabajando en investigación y desarrollo, el 20% del total de empleados.

INNOVACIÓN ABIERTA

Además, está desplegando diversas iniciativas de innovación abierta, consciente de la necesidad de crear un ecosistema donde participen socios y emprendedores. Y, cómo no, teniendo en cuenta su músculo financiero, recurre a las adquisiciones para hacerse con tecnologías disruptivas o entrar en nuevos negocios. El ejemplo más significativo es la compra por 8.000 millones de dólares de Harman para abordar el reto del coche conectado.

La compañía acelera su innovación mediante compras e inversiones en ‘start up’ tecnológicas.

Asimismo, la compra de start up punteras le permiten acelerar en nuevas tecnologías. Por ejemplo, hace un año adquirió por algo más de 200 millones de dólares la compañía de inteligencia artificial Viv, lo que le permitió dar un salto en el ámbito de los asistentes digitales. Viv es el artífice de Bixby, el asistente virtual inteligente de Samsung.

En esta línea de innovación abierta, la multinacional cuenta con diversos fondos de capital riesgo, hasta el punto de que se considera que es el tercer mayor fondo corporativo del mundo. Samsung Catalyst, Ventures y Funds invierten entre cada operación entre un millón y 300 millones de dólares. El año pasado, destinaron 200 millones de dólares a 60 inversiones en empresas de Estados Unidos, Europa e Israel. Además, suma la actividad inversora en software y servicios de Samsung Next, que el año pasado creó un fondo de 150 millones de dólares.

«Las inversiones en start up, las compras de empresas disruptivas y las alianzas son fundamentales para que una compañía gigantesca como Samsung pueda innovar con rapidez. Tenemos que detectar la innovación allí donde está, y muchas veces está fuera de Samsung», confiesa Brendom Kim, director de Samsung Next Ventures, que suma ya 66 inversiones en 15 compañías.

LA MAGIA DEL DISEÑO DE TECNOLOGÍA

Samsung ha desplegado varios centros en Silicon Valley, consciente de la importancia de estar en el mayor polo de innovación tecnológica del mundo. Además del SSIC en Palo Alto, cuenta con el Samsung Design Center de San Francisco, uno de los seis centros de diseño que tiene la compañía en el mundo. Aquí, un equipo multidisciplinar de diseñadores, ingenieros y expertos en negocio trabaja en el diseño de nuevos productos. Por ejemplo, las pulseras de actividad y relojes Gear nacieron en este

 

centro, así como los auriculares Gear Circle y Gear IconX (en la imagen). «Para ganar agilidad, diseñamos el prototipo mínimo viable que nos permita testar un producto, para luego validarlo con pruebas de usabilidad con consumidores», explica Sean Bornheimer, director de Product Strategy de Samsung Design America.

Muchas veces, surgen ideas cuando no hay tecnología madura para hacerlas realidad. «Cuando pensamos en el reloj inteligente curvado, no existía todavía una pantalla curva. Se tardó más de dos años en tener un producto comercial», explica Bornheimer.

Explorando el negocio de salud

Samsung está convencida de que la tecnología tiene mucho que decir en el ámbito de la salud. «La conjunción del análisis de datos y el ‘machine learning’ permitirá detectar cáncer en sus primeras etapas», ejemplifica Francis Ho. Uno de los proyectos del centro SSIC de Silicon Valley es Simband, una pulsera que utiliza sensores para monitorizar los latidos del corazón, la respiración y la tensión arterial.

Bixby, la apuesta en inteligencia artificial

Bixby es el asistente virtual inteligente de Samsung. Esta tecnología, que ha heredado tras comprar la start up ViV, funciona ya en móviles Galaxy S8 y Note en inglés y coreano, y llegará en 2018 en español. La compañía anunció en San Francisco una nueva versión, que mejora su capacidad predictiva y de procesamiento del lenguaje natural. Se utilizará también para interactuar con televisores y frigoríficos.

Harman, la llave del coche conectado

Samsung quiere ser un jugador relevante en el coche conectado. Para ello, adquirió en marzo por 8.000 millones de dólares Harman. «Hay ya 50 millones de automóviles con tecnología Harman», explica el director de IOT del SSIC de Samsung. También tiene un fondo de 300 millones de dólares para realizar inversiones estratégicas en este terreno. Su primera inversión, de 75 millones de euros, ha sido en TTTech.

La hora del Internet de las Cosas

La explosión de Internet de las Cosas abre una gran oportunidad de negocio a Samsung debido a su fortaleza en semiconductores. De hecho, cuenta con una plataforma específica para este entorno, denominada Artik. Por otro lado, trabaja en el Project Ambience, un pequeño dispositivo que se puede acoplar a una amplia variedad de objetos, dotándoles de conectividad y de inteligencia a través de Bixby.

Con información de: Expansión (http://www.expansion.com/)

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